Brillín y su rayita: Un cuento de autoestima infantil
- Alberto G. Salazar

- hace 2 días
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Este cuento de autoestima infantil es para niños y niñas que brillan diferente. Este es el cuento autoestima infantil Brillín donde Brillín creía que estaba roto...
ESPEJITOS
Por: Alberto Salazar

Brillín pensaba que estaba roto por una rayita. Este cuento de autoestima infantil es para niños y niñas que se sienten diferentes.
Brillín era un espejito chiquito que vivía en un salón de la escuela. Un día se le hizo una rayita en su cristal y pensó: "Estoy roto. a nadie va a querer mirarse en mí". Y se escondió.
Como Brillín, a veces nosotros también nos sentimos así. ¿Te han dicho cuatro ojos por usar lentes? ¿Se rieron de tus trencitas, de tus brackets, de tu voz, de si eres muy alto o muy chaparrito? Esa es tu rayita. Y duele. Un día, Lía llegó llorando porque se burlaron de sus trencitas. Mateo también lloraba porque le dijeron cuatro ojos por sus lentes. Brillín los escuchó y les dijo bajito: "Yo también tengo una rayita".

Entonces el sol pegó justo en la rayita de Brillín y la luz se hizo de muchos colores en toda la pared. ¡Como arcoíris! Lía y Mateo se quedaron sorprendidos. "¡Tu rayita no te hace feo! ¡Hace que la luz se vea más bonita!", le dijeron. Y entendieron algo muy importante: la rayita no lo había roto. Lo hacía brillar diferente. Tu rayita puede ser que eres tímido, que te cuesta la matemática, que eres muy sensible, que te enojas rápido o que tu familia es diferente. Pero esa rayita no te rompe. Te deja entrar la luz.Un espejo nuevo solo refleja. Un espejo con rayita, deja pasar el arcoíris.

Reto Espejitos de la semana: Dibuja un espejito con una rayita de arcoíris y abajo escribe: "Mi rayita es *_ y me hace brillar porque *_". Pégalo donde lo veas todos los días.
RETO ESPEJITOS PARA MAMÁ, PAPÁ Y CUIDADORES
Si tu niño o niña llegó triste porque se burlaron de él o de ella, no le digas solo "ignóralos".
1. Valida su rayita: Dile "gracias por contarme que hoy dolió tu rayita". Que sepa que en casa sí se puede hablar de lo que duele.
2. Convierte su rayita en poder: Si le dijeron cuatro ojos, dile que sus lentes son de superhéroe que ve lo que otros no ven. Si se ríen de sus trencitas, pónganle colores de valentía. No escondan la rayita, hagan que saque arcoíris.
3. Cambia la pregunta frente al espejito: En lugar de "¿qué tan guapo te ves?", pregúntale "¿qué cosa bonita hizo hoy tu corazón?". Que aprenda a mirarse por dentro.
Porque tu niña o niño que sabe que en casa lo aman con todo y rayita, afuera brilla aunque quieran apagarlo.
Por ahí va Alberto Salazar✨ Con todo y rayita, brillamos más ✨
Con mucho amor,
Alberto Salazar
Revista Espejitos
La confianza de decirlo como es.

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